Viernes 25.05.2012
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| Manifestantes de Queremos Galego, en la mañana de ayer protestando ante la Xunta de Galicia |
Mientras el conselleiro de Educación perseveraba ayer en que el decreto plurilingüe responde a una demanda de la sociedad gallega, cientos de personas se manifestaban ante las puertas de la Xunta. La plataforma Queremos Galego logró ayer improvisar una protesta en tiempo récord para rechazar un proyecto que en su opinión acelerará "la extinción del gallego". Entre gritos de "en galego, queremos estudar", el portavoz del grupo, Carlos Callón, llamó a la desobediencia al decreto y solicitó la dimisión del secretario xeral de Política Lingüística, Anxo Lorenzo.
"Desobedecer este decreto significa obedecer el Estatuto de Autonomía, obedecer el Plan General de Normalización Lingüística y obedecer la Carta Europea de las Lenguas Regionales", aseguró Callón, quien anunció nuevas movilizaciones para este lunes en diferentes puntos de la comunidad.
El texto tampoco ha gustado a los sindicatos educativos -la mayor parte integrados en Queremos Galego-. CIG-Ensino, CCOO-Ensino, FETE-UGT, STEG y ANPE coincidían ayer en sus críticas a la consulta a los padres que creen no debería ser "vinculante", ya que supone una "injerencia en la autonomía de los centros".
La central nacionalista CIG fue una de las más duras. Calificó el decreto como "una nueva agresión a la normalización" del gallego y "un retroceso sin precedentes" en materia lingüística."Todas las consultas realizadas fueron un auténtico fraude. La Consellería no atendió a las recomendaciones que se le trasladaron", aclaró el sindicato en alusión al proceso de consulta entre la Xunta y las organizaciones sociales del sistema educativo realizada a comienzos de año.
Las asociaciones de padres mostraban ayer su división. En declaraciones a Europa Press, el presidente de la Confederación de Anpas de centros públicos (Confapa), Virgilio Gantes, consideró que el nuevo modelo no es "democrático" y advirtió de que supondrá que "las mayorías ninguneen a las minorías". Para el portavoz de las Anpas de los colegios públicos debe ser la Consellería de Educación la que determine el idioma de cada materia. "Esto no es criterio de política ni es criterio ni nada. Usted está gobernando, marque las asignaturas en gallego y castellano", aseveró, para lamentar que los alumnos no acabarán la Secundaria con competencia en las dos lenguas. Las alabanzas le llegaron a la Xunta desde la Confederación Galega de Anpas de centros concertados. Jorge Villarino "ve restaurada" la normalidad lingüística en las aulas ya que ahora se evita "el sistema de inmersión" que, en su opinión, llevó a cabo el Bipartito "al establecer casi todas las instrumentales en gallego". "Era donde estaba el debate", concluyó .
