Viernes 25.05.2012
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El despotismo aldeano que reina en la Universidade de Santiago. Todo para la Facultad de Medicina sin la Facultad de Medicina. Este podría ser el lema del actual rector de Santiago en su relación con la Facultad de Medicina. Desde el primer momento prometió hacer una nueva facultad en tres años con el dinero de la venta del hospital viejo. En aquel momento y dado el proyecto que pensaban realizar, publiqué un artículo en EL CORREO GALLEGO bajo el título El fantasmagórico campus de ciencias de la salud de la USC. El citado proyecto se hacía a espaldas de la Facultad de Medicina. Van casi 8 años y el nuevo edificio no se ha iniciado, pero el dinero se ha utilizado en otros menesteres.
Recientemente se proyecta el Campus Vida, y se sigue utilizando el mismo sistema para su planificación y desarrollo: no se habla con la institución Facultad de Medicina, pero sí con personas determinadas. Se utiliza un sistema muy antiguo de control e información parcial, que yo siempre llamé "sistema vaticanista". Se basa en la relación interpersonal y no en la relación institucional. Pocas personas conocen todo el proyecto y lo que se pretende hacer, y se pacta con personas determinadas para aparentar que se ha negociado con la institución.
En los últimos días se realiza un proyecto de "descentralización de la docencia de medicina" y el rector convoca el día anterior a su firma a los directores de departamento de la facultad. Todos se expresan contrarios, no a la descentralización, pero sí al documento, ya que técnicamente aparenta poco viable. Compadezco al decano que intente llevar a cabo la ejecución del citado documento. Tampoco se contó con la Facultad de Medicina para su elaboración. Algunos pensamos que ese plan de "descentralización" lo aceptó el rector para tapar la gestión económica que ha realizado. Se oyen muchas voces que opinan que el rector vendió sin sentido la Facultad de Medicina. También se ha perdido la oportunidad de mejorar de forma eficiente la docencia médica.
Quisiera por último indicar que se aumenta de forma exagerada, y a mi manera de ver innecesaria, el número de alumnos que ingresan en la Facultad de Medicina de Santiago, y tampoco se cuenta con la opinión de la Facultad de Medicina, y se realiza la ampliación de alumnos sin una aportación de medios. Por parte de los directores de departamento se intenta la realización de un plan docente viable, el rector dice que sí lo apoya, pero desde hace más de un año que se han tenido esas conversaciones, no se ha dado paso alguno en la dotación a los departamentos que imparten docencia en el primer ciclo. Estos departamentos soportarán el próximo curso el plan Bolonia y llevan soportando el aumento de alumnos en los últimos años.
Estamos muy ilusionados en las elecciones a rector, ya que el nuevo rector deberá plantearse de nuevo todos estos temas, y contar con la opinión de la Facultad y sus órganos de gobierno en las decisiones que nos afecten. Esto será muy positivo para toda la universidad.
