Jueves 24.05.2012
| Actualizado 22.59
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Prosigue el XII Ciclo de Novos Intérpretes que promueven el Vicerrectorado y la Asociación Lírica Teresa Berganza en el Paraninfo. Por él han pasado tres de los participantes que hoy queremos destacar y que actuaron el pasado lunes: Kerstin Martínez Radl, Iago Domínguez y Javier Blanco.
Kerstin Martínez Radl, que contó con el magisterio de Lourdes Sánchez Décima, ofreció la popular Asturias de I. Albéniz, pieza perteneciente a la Suite española. Completó su participación con el conjunto de delicadezas de Ah, vous dirais-je Maman, de Mozart. El chelista Iago Domínguez estuvo asistido por el pianista Paulo Brasil, que se formó profesionalmente en el Conservatorio Tchaikowski de Moscú. El chelista, que tuvo sus primeras experiencias en la Escuela Berenguela, pudo asistir a conciertos de maestros de primera línea, entre los que se encuentran los Trulls Mörk, Arto Noras, Natalia Gut- man o Misha Maisky. Iago Domíngez ofreció como entrante una pieza de riesgo como el Preludio de la Suite para chelo en Sol M. BWV 1007 de J. S. Bach, que supuso una manera de templar el ánimo y situarnos en ambiente para proseguir con el Allegro giocoso de la Sonata para chelo y piano de J. B. Breval, y que, por sus exigencias, tiene puntos en común con la Tarantella de Popper.
Por último, citar al clarinetista Javier Blanco, que estuvo asistido por medio de la pianista Vera Pavlova.
Parte de la experiencia de este instrumentista se centra en bandas de música, y la gracia que demostró en las Tres piezas para clarinete solo, de I. Stravinsky, fue un excelente inicio para dar paso al Allegro del Concierto para clarinete de Ludwig Spohr, convenientemente adaptado al trato camerístico que se nos ofreció y que reclama un notable dominio virtuosístico. Completó su actuación con la Sonata para clarinete y piano Op. 184 de F. Poulenc, obra que llegó en sus tres movimientos y en la que destacan de forma reconocible sus aspectos idiomáticos, otra forma de medir la capacidad del intérprete.
