Jueves 24.05.2012
| Actualizado 22.59
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Los vuelos con destino a Madrid programados para la mañana de ayer desde el aeropuerto de Lavacolla sufrieron considerables retrasos, motivados por la niebla en Barajas. Ello provocó malestar entre los pasajeros, máxime en aquellos que tenían que tomar otros enlaces.
En concreto, el vuelo de Spanair JK6011, que debería salir del aeródromo compostelano a las 12.25 horas, despegó sobre las dos de la tarde, con hora y media de retraso. Pero, una vez en tierra, continuaron los problemas, ya que los pasajeros se vieron obligados a esperar durante cincuenta minutos para recibir sus maletas. Fuentes de la compañía explicaron que el retraso en la salida se debió a las condiciones atmosféricas registradas en Barajas, mientras que la demora en la recepción de los equipajes fue motivada, al parecer, por la falta de personal de tierra de la compañía.
Una joven compostelana que viajaba en ese vuelo tenía que tomar otro avión a las 14.30 horas, con destino a Tenerife. Dado el retraso perdió la conexión con la isla, teniendo que retrasar su salida hasta el vuelo de las cinco de la tarde. Comentó que hace con bastante frecuencia esta ruta "y es muy raro que la niebla impida despegar y aterrizar en Barajas, pero nos tocó". El vuelo Santiago-Barcelona se vio también afectado, dado que el avión tenía que hacer escala en Madrid.
