Jueves 24.05.2012
| Actualizado 22.59
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| Begoña Alba, en el interior de su vehículo, mientras la grúa la remolcaba al deposito de A Pulleira |
Recorrió medio Santiago en el interior de su vehículo dando bocinazos, mientras la grúa remolcaba su coche al depósito de A Pulleira. Ocurrió a finales de octubre de 2008, y entonces Begoña Alba decidió acudir a los juzgados y presentar una denuncia por haber sido víctima de un "secuestro".
Ahora una sentencia del juzgado de Instrucción nº 1 de Santiago considera que no hay pruebas suficientes que demuestren que Begoña fue obligada a permanecer en el coche, mientres éste era remolcado. "No quedó acreditada la comisión por el agente de la Policía Local de un delito de detención ilegal. A tal efecto consideramos que no existen indicios suficientes para sostener que la denunciante fue obligada a permanecer en el interior de su vehículo, mientras el mismo era trasladado por la grúa al depósito municipal".
En el auto se apunta que Begoña se subió "voluntariamente al vehículo de su propiedad, permaneciendo en el mismo a modo de protesta por las discrepancias mantenidas con el agente, por culpa del pago de la multa que le fue impuesta por estacionar en zona de carga y descarga".
Por otro lado, la sentencia tampoco consideró acreditada "la comisión de falta de injurias denunciada por el agente de la Policía Local, debida a la información periodística publicada en diversos medios de comunicación". Por todas estas razones, la causa ha sido sobreseída definitivamente, ya que no se presentó ningún recurso dentro del plazo establecido.
Todo ocurrió un 22 de octubre cuando Begoña Alba decidió aparcar en una zona de carga y descarga de la calle Montero Ríos, mientras entraba en una óptica. Cuando se dio cuenta, la grúa municipal ya había puesto el enganche de su vehículo. Begoña abandonó el comercio e intentó salvar su coche, y persuadir al policía y al conductor de la grúa para que soltasen su vehículo. Los operarios le indicaron que abonase 34 euros para proceder al desenganche, pero como no disponía de esa cantidad en efectivo, Begoña se resignó. El agente le indicó que quitara el freno de mano, ella lo hizo y según el relato de la afectada, la grúa arrancó haciendo caso omiso de los bocinazos de la indignada conductora. Irritada por el trato recibido, Begoña presentó una denuncia "por secuestro" en los juzgados.
. sregueira@elcorreogallego.es
Infracción ·· La infracción que cometió esta conductora es una de las más habituales. La cuarta parte de los coches que acaban en A Pulleira estacionan en los espacios reservados para carga y descarga.
Al mes ·· La grúa municipal traslada cada mes al depósito de A Pulleira una media de 1.000 vehículos .
