Miércoles 19.06.2013
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Del orden de dos meses se demoran los informes preliminares de la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil, que ya ha terminado con la recogida de datos sobre el terreno en el caso del siniestro que le costó la vida a a Alejandro Bueno y Daniel Fernández el pasado jueves en Lavacolla. Ayer mismo un camión retiraba los restos del reactor, un Cessna 550 de una finca cercana al monte de eucaliptos en el que se había producido el siniestro, y al que se había trasladado ya el fuselaje del avión.
Durante todo el fin de semana, y una vez levantado el cordón policial que en las primeras horas protegió el área para no dificultar la investigación posterior, la zona, a unos dos kilómetros de la cabecera norte de la pista, y en la parroquia de Carballal, fue punto de peregrinaje de curiosos. La falta de vigilancia propición incluso al parecer la desaparción de algunas piezas, como ruedas y otros elementos.
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