Jueves 24.05.2012
| Actualizado 20.39
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QUIERO comentar hoy el artículo de Antonio Burgos, su palabra "Galaicocracia" y sus referencias a nuestro carácter y forma de expresarnos. Dice, insistiendo en la Galaicocracia, "la Transición fue pasar de la realidad del gallego Franco a los deseos del gallego Fraga". Aunque luego lo hizo Suárez, al menos tenía sangre gallega, porque su padre era natural de A Coruña y me dicen que hasta jugó en el Deportivo en alguna ocasión.
Y respecto al tópico de que si te encuentras con un gallego en las escaleras no sabes si sube o baja, tenemos que decir, con Pío Cabanillas, que nosotros lo sabemos siempre. Existe la excepción de un amigo de Ourense que, cuando regresaba de madrugada a su casa, subía las escaleras de espalda, porque vivía en el segundo piso y sus tías, muy religiosas, en el primero, y si ellas abrían la puerta en el momento que él subía las acompañaba devotamente a misa, diciéndoles que también iba en la misma dirección.
Habla Burgos, así mismo, del dichoso "yo qué sé y qué quieres que te diga". Recuerda uno perfectamente en los primeros días de nuestra Guerra Civil un desfile en la rúa del Villar de Santiago. Preguntaba un paisano a otro contemplando la parada militar, "a ti que che parece todo isto?" El otro le contestó, "por un lado ti xa ves e polo outro, que queres que che diga?" A lo cual respondió muy serio el que preguntaba, "pois tes razón!"
Puede que a muchos les parezca extraño, pero para nosotros no tiene secretos, conocemos perfectamente el pensamiento de ambos al comienzo de la Guerra Civil. Lo mismo sucede con nuestro "depende", "bótelle", "e logo?" y "a según", palabras que usamos para que nos aclaren más los conceptos y nos dé tiempo para reflexionar, en ocasiones empleamos los silencios, como nos los escribió el gran escritor Fernando Pessoa en inglés, no en portugués, "Tray to charm by what is in your silence" (Trata de seducir con lo que hay en tu silencio).
"Eu, cando calo, sei que non me equivoco", me decía un gran empresario amigo que tuvo un triste fin en Portugal. Con nuestro silencio, manera de ser, cierto escepticismo y sentido del humor, "ímola andando", mas trabajando mucho y siendo siempre hospitalarios, solidarios y agradecidos.
Expresidente de la Xunta

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