Jueves 20.06.2013
| Actualizado 10.19
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Para el caso, pensaría en el acompañamiento que hoy tendremos. Stornello, pieza encantadora y llena de de espíritu que publicaría en 1869 en un álbum colectivo en el que se verían las caras compañeros de oficio para ayudar a la familia del fiel Piave gravemente enfermo. Ahí estuvieron los Mercadante, Auber o Rhomas. Francia pide paso con un Saint–Saëns que entrega La flûte invisible, esa vena que en el compositor se deja tentar por ciertos exotismos orientalizantes tan comunes en su obra.
El mejor ejemplo serían las Mélodies persanes o Désir de l´Orient. Colorido dentro de su temperamento tan propicio a estos deslices, de irregular fortuna. Albert Roussel se queda por sus Deux poèmes de Ronsard Op.26, la primera de las piezas para flauta y piano y que nacería como número para la Revue musicale con motivo del cuarto centenario del poeta; participarían también Honneger, Caplet, Delage y Aubert.

20.06.2013
Pintadas en comercios de la rúa do Hórreo
Basura tirada a pocos metros de una papelera
Exigen la limpieza de pistas y aceras en Ames
Pista con muy baja visibilidad por la maleza
Falta de mantenimiento en muchas aceras