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| Berry Gordy Jr., compositor, productor y fundador de la Tamla |
La discográfica Motown Records, una de las más influyentes en la historia de la música y responsable del éxito de los grandes cantantes de color de los años 60 y 70, desde Stevie Wonder a las Supremes, acaba de cumplir 50 años.
Fue el 12 de enero de 1959 cuando fue creada bajo el nombre de Tamla por Berry Gordy, compositor y hombre de negocios de Detroit. La compañía, todo un imperio durante las décadas de 1960 y 1970, tuvo su humilde origen en un sótano, alquilado gracias a un préstamo de 800 dólares de la familia de Gordy, en cuyo interior decidió construir un pequeño estudio musical.
La Motown, caracterizada por su apego a la música negra, cuenta con casi 200 canciones números uno en las listas de éxitos, como Baby Love, de The Supremes, o My Girl y Papa was a Rolling Stone, de The Temptations. El primer tema firmado por la entidad que alcanzó esa cota en EEUU fue Please Mr. Postman, de The Marvelettes, en 1961, posteriormente versionada por The Beatles. Además, la compañía fue la productora de artistas como Stevie Wonder, Four Tops o Marvin Gaye, y ayudó a encarrilar la carrera de ídolos de masas como The Jackson Five, Michael Jackson, Diana Ross o Smokey Robinson.
Gordy decidió, un año después de su creación, cambiar el nombre de la discográfica por el de la Motown (ciudad del motor) en honor a la posición de Detroit en la industria automovilística, pero también por el símil que subyacía entre ambos conceptos: la transformación de simples elementos en productos brillantes.La Motown desempeñó un papel importante en la integración racial de la música popular y fue la primera discográfica de éxito propiedad de un afroamericano con artistas de esa misma raza. "El día que empezó nos pidió que trabajásemos con él, le dijimos que no", reflexiona Abdul Duke Fakir, el último sobreviviente de la banda más popular de Motown, The Four Tops. "Lo conocíamos, pero no pensábamos que un negro iba a tener posibilidades en la industria musical en Detroit".
A los 73 años, Fakir continúa con las giras y se siente joven. Está ansioso por recibir el mes que viene en Los Ángeles un Grammy por su trayectoria con The Four Tops. Este honor le llega tres meses después de la muerte del legendario líder de la banda, Levi Stubbs.
Fakir sonríe al recordar el éxito que obtuvo Berry Gordy, algo que asombró a todos los integrantes del grupo. ‘‘Lo mejor que hicimos fue decirle que sí la segunda vez. Fue como ganar la lotería".
The Four Tops formaban parte de un grupo de bandas jóvenes del vecindario que, con la ayuda de varios músicos, ensayaban y grababan en el garaje de la casa de Gordy, al que llamaban estudio A. Allí, las formaciones aprendían no sólo a cantar, sino a cómo vestirse, a comunicarse y desarrollarse como artistas. Entre los alumnos figuran dos ex secretarias de Motwon, Martha Reeves y Diana Ross.
El estudio estaba abierto las 24 horas del día, cuenta Fakir y agrega que, por ejemplo, no era inusual encontrarse a Marvin Gaye ensayando. Dice que había competencia, pero también una gran camaradería. "Después de grabar nos íbamos todos a jugar al baloncesto; luego a la casa de Mary Wilson (de The Supremes), donde ella cocinaba algo y nos quedábamos hasta eso de las tres de la mañana. Era una vida feliz".
Como resultado, nació durante los 60 el sonido Motown, el de la "joven América", un estilo musical alegre y pegadizo, eminentemente soul con influencias del pop, cuyos arquitectos principales fueron el propio Gordy, Smokey Robinson, Norman Whitfield y Barrett Strong, aunque la entidad se abrió posteriormente a otros géneros, como el rhythm and blues o el hip-hop.
La clave, el llamado principio KISS (Keep it simple, stupid; hazlo fácil, estúpido). "Fue una situación única", dijo Gordy recientemente a la revista especializada Billboard. "Soy el mayor destinatario de ese éxito porque puedo mirar atrás. Fue un disfrute distinto. Me divertía haciendo discos y negociando con la gente. Ahora puedo mirarlo de forma diferente: ‘OK, lo hicimos. Realmente lo hicimos’".
Motown Records abandonó la sede de Detroit en 1972 para afincarse en Los Ángeles (California), donde permaneció como compañía independiente hasta el 28 de junio de 1988, cuando Gordy vendió la empresa a MCA y Boston Ventures, que tomó el control total en 1991. En esa época de declive, el 25 aniversario de la discográfica supuso un balón de oxígeno gracias al especial de televisión protagonizado por Michael Jackson y su recordada interpretación de Billie Jean, en la que presentó al mundo sus marcianos pasos de baile, llamados Moonwalk.
Hoy día, la Motown, que llegó a crear 45 filiales de distintos géneros musicales, permanece vigente en Nueva York como subsidiaria de Universal Music Group, y celebra esta fecha tan señalada con nuevos lanzamientos. Ya en diciembre se lanzó Motown: The Complete No. 1’s, una colección de diez discos cuya portada homenajea a la sede original del sello musical en Detroit, mientras que Gordy y Suzanne DePasse, ex miembro de la discográfica y ganadora del Emmy como productora de aquel especial televisivo, preparan un documental sobre la compañía que se emitirá en septiembre. "Trata sobre mí... no sólo sobre lo que hice y cómo lo hice, sino también sobre cómo me sentí haciéndolo y qué fue lo que pasó, desde mi punto de vista", explicó Gordy.
Pero en medio del colapso de la industria automotriz actual, el aniversario de Motown tiene un cierto sabor agridulce. "Yo creo que si Motown se hubiese quedado en Detroit, la ciudad hubiese tenido una mejor suerte", dice el periodista especializado en música Gary Graff. "Aun después de todos estos años, la gente se siente traicionada".
Algo de lo que la gente debería sentirse tremendamente orgullosa es del papel que jugaron los artistas de Motown en la superación de las barreras raciales todos estos años. No fue fácil, recuerda Joe Billingsley, del grupo The Contours, que logró un hit en 1962 con Do you love me. "Una vez, en Memphis, cantamos para una sala donde la mitad del público era blanca y la otra negra", dice. "Tuvimos que cantar las canciones para la gente blanca y luego darnos vuelta y volverlas a cantar para el público negro".
