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| Andrea López Iglesias, en su estudio de Nueva York con algunas de sus obras realizadas en México FOTO: Eva Freixa |
Andrea es de esas personas joven, casi insultantemente jóvenes, que aúnan formación y concienciación social. Sólo que en ella ambas actitudes tienen características inconmensurables.
Andrea López Iglesias es una pintora pontevedresa de apenas 25 años que no sólo ha recorrido más mundo que la mayoría de los mortales, sino que además ha sabido percibir el sufrimiento y la angustia que muchos pueblos, especialmente los niños, sufren. Y esas expresiones infantiles, reflejo del alma, es lo que Andrea refleja en sus obras y retratos.
El próximo día 24 esta artista cogerá sus maletas y se marchará al monasterio budista de Pema Ts'al, en la provincia nepalí de Pokhara, en cuyas instalaciones hay un asentamiento de refugiados tibetanos.
"Quiero conocer historias, y que la gente se identifique con ellas a través de mi proyecto Las nuevas caras del Tíbet con los retratos de los niños, sus historias, sus vivencias", afirma Andrea López.
Esta artista empezó a desarrollar el tema infantil hace tres años, cuando ya habían aparecido como parte de su obra algunas interpretaciones expresionistas de niños de Murillo. Esa inquietud surgió especialmente a raíz de una estancia de ocho meses de voluntariado en un orfanato de la localidad mexicana de Puebla, donde nació una serie de retratos que expuso en Nueva York y España con el título Lugares visitados... Niños recordados.
Las nuevas caras del Tíbet, asegura Andrea, no es sólo un proyecto pictórico, sino también un proyecto humano. "En él se mantiene un profundo sentido de admiración y respeto, totalmente independiente de cualquier creencia política o religiosa, por la cultura budista", puntualiza.
Con este nuevo proyecto Andrea pretende que el público conecte emocionalmente con la realidad de estas familias. "Estimo necesario dar a conocer la situación concreta de los refugiados del Tíbet. Para ello quiero dotar, mediante mis pinturas, de identidad pública y social a los niños de estos asentamiento".
1 Obra. El trabajo de Andrea López abarca de manera sorprendente y brillante tanto pintura como fotografía, diseño y obra gráfica. Es licenciada en Bellas Artes por Salamanca y posteriormente su vida transcurrió entre su Galicia natal, Salamanca y sus estudios en la Unviersidad de las Américas, en Puebla (México) y la Universidad de Barcelona. Gracias a su excelente trayectoria y especialmente a su enfoque expresionista único pudo obtener la Beca Internacional Ibeoramericana y la Beca Séneca.
2 Exposiciones. Pese a su juventud ya dispone de obra en colecciones privadas como la del Instituto Municipal de Arte y Cultura de Puebla, la de la Universidad de las Américas y en el Círculo Cultural de Sanxenxo. Asimismo, ha participado en gran número de exposiciones colectivas tanto en España como en México.
3 Estilo. El icono artístico de Andrea López es la artista norteamericana Alice Neal, de la que ha tomado la base expresionista y realista, aunque con más color en un retrato figurativo. En sus rostros retratados concentra toda la información de la persona y su realidad y fija a través de la apariencia sobre el lienzo el carácter intrínseco de su personalidad, su conocimiento, sus reacciones y su problemática individual, afirma Andrea.
