Domingo 12.02.2012
| Actualizado 21.16
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| Aspecto parcial de los miles de ‘camisas rojas, que se manifestaron ayer a lo largo de las calles de la capital tailandesa FOTO: efe |
Las decenas de miles de "camisas rojas" que exigen elecciones anticipadas vivieron hoy su tercera jornada de protestas en Bangkok, con menos fuelle mientras el Gobierno guardó silencio y el Ejército y la Policía protegieron los edificios claves. A pesar de que las voces más audibles hoy fueron la de los "camisas rojas", la movilización organizada por el Frente Unido para la Democracia y contra la Dictadura ha comenzado a perder fuerza y buscan nuevas estrategias para alcanzar su fin, después del fracaso en la concentración de un millón de personas el domingo.
Uno de los dirigentes de la plataforma, Natthawut Saikua, propuso que hoy podían donar sangre y derramarla después a la entrada del palacio gubernamental. "Así, si (el primer ministro) Abishit (Vejjajiva) y sus ministros quieren entrar en la Casa del Gobierno para trabajar tendrán que pisar la sangre del pueblo", explicó Saikua.
Los primeros voluntarios fueron varios monjes budistas vestidos con la característica túnica azafrán, a pesar de que la ley prohíbe a los religiosos participar en política. Siguieron mujeres, jóvenes y personas mayores que extendían sus brazos desnudos a las enfermeras. "Estamos ofreciendo nuestras vidas, nuestra propia sangre, ¿qué más tenemos que hacer para que el Gobierno escuche a la minoría?", afirmó uno de ellos, mientras abandonaba la improvisada enfermería construida con toldos blancos.
La colecta no alcanzó los 100.000 donantes previstos y se quedó en unos 20.000 voluntarios, y además recibió críticas de organizaciones humanitarias y hasta del propio ídolo de los "camisas rojas", el ex primer ministro Thaksin Shinawatra, depuesto en la asonada de 2006.
A otro de los cabecillas del Frente Unido, Jatuporn Promphan, se le ocurrió hoy proponer que dimitiesen a la vez todos los diputados del Puea Thai (De los tailandeses), el partido de los aliados de Shinawatra. Promphan explicó que de esa forma presionarían para la disolución del Legislativo, pero a continuación reconoció, ante la pregunta de un periodista, que él, como parlamentario de esa escuadra, no pensaba ofrecer ejemplo: "Yo no quiero ser un héroe".
El prófugo Shinawatra tampoco secundó esta iniciativa y llamó la atención a sus lugartenientes desde el exilio con un mensaje colgado en "Twitter". "Tenemos que tomar acciones prudentes porque este Gobierno es como un árbol con puntales especiales", manifestó Shinawatra, condenado en 2008 a dos años de cárcel por un delito de corrupción.
La movilización en Bangkok ha transcurrido de momento de forma pacífica y bajo la atenta vigilancia de 50.000 militares y policías, que tienen órdenes específicas de evitar el uso de la fuerza. El Ejecutivo mantuvo hoy una escasa presencia pública, la sesión parlamentaria conjunta fue suspendida por motivos de seguridad y el primer ministro tailandés, Abhisit Vejjajiva, aprovechó la coyuntura para viajar al norte y visitar las zonas afectadas por la sequía. Bangkok se quedó para los manifestantes, pero su número empieza a mermar y la marea roja que inundó las calles capitalinas el domingo remite.
Surachai Danwattananusorn, jefe de un grupo de "camisas rojas", señaló que la mitad de su gente había vuelto ya a sus casas y que él se estaba preparando para hacer lo mismo y viajar a su hogar, en Nakhon Si Thammarat, la capital de la sureña provincia del mismo nombre. El opositor tailandés opinó que sus compañeros serán derrotados por la fatiga en los próximos días.
La Bolsa de Valores de Bangkok subió un 2,36 por ciento en su sesión del martes, signo de que los inversores no están preocupados por la protesta.
Se trata de la mayor manifestación de los "camisas rojas" desde la que protagonizaron en abril de 2009 y que acabó con dos muertos, 102 heridos, y la declaración del estado de excepción en Bangkok y cinco provincias vecinas. Tailandia atraviesa una profunda crisis política desde el golpe de Estado militar que derrocó a Shinawatra en 2006.
