Jueves 24.05.2012
| Actualizado 15.00
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La figura de Pepín Bello, "el surrealista sin obra", como lo ha definido Javier Rioyo, protagoniza un documental que se estrenó ayer y en el que se refleja la vida de este eterno huésped de la Residencia de Estudiantes, vividor, "dador de ideas" y amigo del alma y lazo de unión con Lorca, Buñuel y Dalí.
Pepín Bello. Preferiría no hacerlo es el título del documental, de casi una hora de duración y dirigido por Javier Rioyo, quien destacó el legado de este "español culto, liberal y necesario, dador de ideas concretas". Un "dandy" sin un duro, una esponja de conocimientos, un ávido curioso y último testigo directo de "una generación irrepetible" fue este hombre, cuyas aportaciones a obras claves como Un perro andaluz, de Buñuel, quedan recogidas en esta producción audiovisual.
José García-Velasco, comisario del Centenario de la Residencia de Estudiantes y amigo de Bello, reivindicó la gran cultura humanística y la memoria histórica de las que gozaba quien fuera inspirador de los anaglifos poéticos, amigo de toreros, de intelectuales, de cantaores, de científicos. "En contra de lo que pudiera parecer, Pepín Bello era una persona con hondura, con fundamento, su visión de muchísimas cosas era una visión rica", dijo García-Velasco. Producido por la Sociedad Española de Conmemoraciones Culturales (SECC), el documental se emitirá próximamente por TVE.
