Jueves 24.05.2012
| Actualizado 15.00
Hemeroteca web
|
RSS
![]() |
| Imagen del gran divulgador del medioambiente Félix Rodríguez de la Fuente en México en 1975 FOTO: efe |
Personaje clave en la lucha por la conservación de nuestro patrimonio natural en las décadas de los 60 y 70 del siglo pasado, Félix Rodríguez de la Fuente sigue siendo aún hoy, cuando se cumplen treinta años de su muerte, un referente mundial de la protección del medio ambiente.
Su ingente trabajo, íntimamente vinculado a la divulgación en los medios de comunicación, sobre todo en televisión, despertó muchas vocaciones en unos niños y jóvenes que hoy, ya en la madurez, se dedican profesionalmente a la investigación, a la conservación o a la divulgación del medio ambiente.
Hoy se cumplen 30 años del accidente aéreo que, en los hielos de Alaska, acabó con la vida de quien mostró a los españoles de entonces cómo vivía el lobo o el lince ibérico, cómo las nutrias desaparecían de nuestros ríos o cómo el águila imperial, majestuosa, atrapaba a sus presas.
El 14 de marzo de 1980 Félix Rodríguez de la Fuente se encontraba en Alaska junto a su equipo de El hombre y la tierra, el programa que semanalmente se asomaba a las pantallas de TVE y que él dirigía y presentaba, para tomar imágenes de la Iditarod Trail Sled Dog Race, la carrera de trineos tirados por perros esquimales más importante.
Aquel día, en el que Félix cumplía 52 años de edad, el equipo de rodaje era tan numeroso que para su traslado fueron necesarias dos avionetas.
Al poco de despegar, y dado que los dos aparatos volaban a escasa distancia, Miguel Molina, cámara de Televisión Española, fue testigo de la tragedia. "Le dije: Tony (piloto del aparato), acaba de caer una avioneta. Se derrumbó sobre los mandos al darse cuenta de que era su amigo y compañero el que había caído", recuerda hablando con Efe.
Nunca se han conocido con claridad los motivos del accidente que costó la vida a Rodríguez de la Fuente; al piloto de la avioneta, Warren Dobson, al cámara Teodoro Roa, y a su ayudante Alberto Mariano Huéscar. "Pudieron ocurrir mil cosas", cuenta Miguel Molina, que trabajó con Félix durante cinco años.
"Estábamos -continúa su relato- acostumbrados a hacer locuras para conseguir las mejores imágenes". El accidente se conoció en España el 15 de marzo. La noticia conmocionó al país.
Todos los que conocieron a Félix subrayan que fue un hombre adelantado a su tiempo.
Era muy exigente y "un niño grande"
·· Miguel Molina habla de Rodríguez de la Fuente con admiración y respeto, y lo define como "un niño grande" que, aunque tenía un carácter "fuerte" y "muy exigente" era, al mismo tiempo, un hombre "muy ameno y divertido", que "no hacía más que preocuparse por la naturaleza" .
