Jueves 24.05.2012
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El pasado día 6 nos dejó una foto para la historia: todos los máximos responsables de la sanidad gallega en los últimos 20 años –Palmira Vázquez posó por su marido, el fallecido Francisco Villar– se reunieron en Santiago con el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo y la ministra de Sanidad, Ana Mato, para celebrar las dos décadas de existencia del Servizo Galego de Saúde (Sergas), creado al recibir la competencia del Estado en el año 1991.
Dice el tango que "veinte años no es nada", lema que la trayectoria del Sergas se encarga de desmentir con claridad meridiana. En estas dos décadas, el progreso y la modernización de la sanidad gallega no pasa desapercibida para nadie. Si antes la mayoría de las localidades carecía de las infraestructuras básicas que requieren este tipo de servicio, hoy en día no hay municipio en Galicia que no cuente con un centro de salud equipado con el material y la tecnología básica necesaria y capacitado para dar respuesta a los retos que se le presentan a diario. Año tras año, el Sergas fue mejorando sus prestaciones hasta colocar a Galicia entre las comunidades punteras en servicios sanitarios.
Entre los grandes hitos del Sergas que cabe destacar a la hora de hacer balance de estos 20 años, sin ninguna duda, se encuentra su capacidad técnica y humana para realizar los más complicados transplantes de órganos. Uno de los más complicados, el de corazón, se lleva a cabo en la comunidad gallegas desde el año 1991, fecha en que tuvo lugar el primero en el Complexo Hospitalario Universitario da Coruña, por aquel entonces llamado Hospital Juan Canalejo.
(Más información en El Correo Gallego)
