Jueves 24.05.2012
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| Tres agentes de seguridad privada a bordo del ‘Alakrana’ FOTO: Cote Rodrigo |
Las aguas internacionales del océano Índico se han convertido en un frente de guerra para los pescadores europeos. Tan sólo en la jornada de ayer tres atuneros españoles, otros dos franceses, y oceanógrafo, se zafaron de los abordajes, e intentos de secuestro, en un mar que se avista "plagado" de piratas abordo de sus esquifes y naves nodriza.
Los incidentes más graves fueron protagonizados a primeras horas de la mañana de ayer por los atuneros Interatuna II y Artxanda y son un calco del vivido el jueves por el Albacán, según relataron sus capitanes, ya que ambos también se encontraban faenando a 350 millas de las costas de Kenia, aproximadamente a 130 kilómetros del primer ataque, y en los dos casos la rápida intervención de los miembros de la seguridad privada embarcada consiguieron responder, durante media hora, al ataque empleando su armamento hasta hacer desistir en su intento a los piratas. Fuentes del Ministerio de Defensa indicaron que alertados por los ataques a los dos pesqueros, el avión español P3-Orión, que en ese momento se encontraba en la zona de conflicto, realizó varias maniobras disuasorias sobre los esquifes, que también fueron determinantes para la huída de los piratas. Se da la circunstancia de que el Interatuna II, propiedad de la armadora Albacora, también dueña del Albacán, en septiembre de 2009 se libró del primer ataque. Tras el ataque de ayer fue escoltado hasta puerto Victoria por el pesquero Alakrana, que permaneció secuestrado durante un total de 47 días.
Mientras los dos atuneros hicieron frente al ataque, el Interatuna III al avistar la amenaza pirata a cuatro millas del barco decidió abandonar la zona y alejarse de los atacantes.
A bordo de los atuneros trabajan tripulaciones vascas, gallegas y sudafricanas, que una vez superado el primer susto se comunicaron con sus respectivas familias para comunicarles que se encuentran en buen estado.
Tras los dos ataques consecutivos a sus atuneros, el armador vasco Ignacio Lachaga destacó la rápida intervención de los agentes de seguridad privada, así como su convencimiento en que con la decisión del Ministerio de Defensa de enviar más medios a la zona cambiará drásticamente la situación por afirmar que "no puede ser que una lancha con seis u ocho indocumentados, con metralletas, vaya al asalto de gente que está legalmente trabajando". La armadora vasca estudia abandonar lo que considera como "zona caliente" del caladero, al tiempo en que valora las medidas a adoptar para garantizar la máxima seguridad de todas las tripulaciones. El director general de la armadora señala que una de las claves sería bloquear la salida de las naves nodrizas desde los puertos de Somalia, al tiempo que recuerda que en ese tema trabaja la operación militar Atalanta.
Poco después de los ataques de ayer, las fuerzas navales de la operación Atalanta detuvieron a un total de once piratas somalíes, según confirmó la vicepresidenta Fernández de la Vega.
Gabinete de crisis por alerta máxima
·· Los armadores cuyos atuneros faenan en el Índico califican la situación de "alerta máxima". Mantienen desplegado permanentemente un "gabinete de crisis" ante la constancia de que la llegada del buen tiempo ha llenado el mar de piratas, según informa Euroa Press .
