Domingo 12.02.2012
| Actualizado 21.16
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| Los padres a la puerta del centro se mostraron reacios a valorar lo sucedido en la guardería FOTO: M.GIMENO |
Seis bebés del aula de cero a dos años de la escuela infantil A Camelia de Vigo han sido tratados a lo largo de este fin de semana por síntomas de una grave intoxicación debida a la ingesta de psicotrópicos que se les suministró dentro del centro escolar. En el caso de uno de los niños su situación llegó a ser tan crítica que sus padres llegaron a temer por su vida, aunque finalmente se ha recuperado con la posibilidad de que reciba el alta médica a lo largo del día de hoy. El resto ya está en casa.
La alerta se desplegó el pasado viernes cuando el padre de dos gemelas recogió por la tarde a sus hijas del centro y observó que una estaba anormalmente inactiva. Preocupado por la situación de la niña, la trasladó inmediatamente al Hospital Xeral, donde los facultativos realizan un análisis detectando la presencia de la sustancia tóxica. El mismo viernes, poco después del primer ingreso acudió a la misma unidad de urgencias pediátricas otro bebé. Al presentar síntomas idénticos los niños de la misma guardería, y con los iguales resultados en la analítica, los facultativos avisaron a la Policía. Inmediatamente se desplegó una alerta sanitaria que en horas llevó a clausurar el aula.
La situación se complicó aún más el sábado al ingresar otros niños, también en el Xeral, con los mismos síntomas.
Todos los progenitores decidieron llevar a sus hijos a urgencias al comprobar una falta de actividad totalmente anormal en los bebés, así como una postración preocupante, que continuamente estuvo acompañada por una severa somnolencia. "Estaba como alelado" describió uno de los padres a sus allegados.
A partir de los ingresos, la Policía de Vigo, siguiendo instrucciones dictadas directamente por el juzgado de instrucción 4 de Vigo, tomó muestras a los seis menores que han sido remitidas ya al Instituto Toxicológico de la Policía científica en Madrid. Tras los resultados de los dos primeros análisis hospitalarios, la Policía pidió a la dirección del colegio una lista con todos los menores que pertenecen al aula con la finalidad de alertar a los padres de la necesidad de estar atentos a cualquier síntoma extraño, sobre todo de cansancio. También recogieron muestras de la zona de bebés. En paralelo a la investigación policial y judicial, los inspectores de Sanidad así como de Traballo e Benestar, examinaron el centro sin detectar anomalías, según explicó la delegada de la Xunta, Lucía Molares, al indicar que "sólo se ha precintado lo que se ha considerado necesario". La última revisión se realizó en 2009 sin detectar problemas.
Padres de bebés de la misma aula les realizaron ayer análisis para comprobar si también les administraron psicotrópicos.
Desinformación
A pesar de la gravedad de la situación, la dirección no informó personalmente a los padres. Ayer se limitó a entregarles el comunicado de la imagen.
La mayoría de los progenitores antes de entrar ayer en el centro aseguraban carecer de información. Al salir todos respondían, como siguiendo el mismo guión, su confianza en el centro privado. Aseguraron estar tranquilos a pesar de desconocer el alcance de la afección de los bebés, y la sustancia química que se les suministró.
La dirección de la guardería se negó explicar lo ocurrido, así como a facilitar las medidas que adoptará para garantizar la seguridad de los niños.
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| Comunicado inicial entregado ayer a los padres de los menores |
Sospecha de una cuidadora
Mientras la guardería A Camelia desarrollaba su actividad con total normalidad, la dirección del centro indicó a los padres más preocupados sus sospechas sobre que la posible responsable de la intoxicación sea una cuidadora a la que recientemente se comunicó el despido por el descontento con su trabajo y que se habría "vengado" de este modo. Se da la circunstancia de que cada padre lleva cada día los biberones preparados de su casa, por lo que no se descarta que el tóxico químico pudiera haber sido mezclado con el agua.
A últimas horas de ayer la Policía no había realizado ninguna detención por no existir una orden judicial .
Ángeles, abuela de un escolar
Contenta con la atención y educación que recibe su nieto en una "de las mejores guarderías de Vigo", Angeles pidió que no se condene al centro "por un fallo". Asegura no conocer a la cuidadora a quien se apunta como presunta responsable, al tiempo que destaca la profesionalidad de todo el personal. "El centro funciona muy bien, hay muchas reuniones, existe mucha comunicación y los padres están muy contentos". Asegura que antes de "crucificar a nadie" es necesario "conocer muy bien lo que ha pasado. Indica que la dirección ha convocado una reunión extraordinaria para mañana donde presentarán a los padres toda la información de la que disponen.
Jéssica, madre de un niño
Desde hace tres años el hijo de Jessica Sabugueiro asiste a las clases de A Camelia. Asegura que siempre "he estado totalmente encantada" porque "es una de las mejores guarderías de Vigo". Indica que en el centro todo el mundo dirige sus sospechas a la nueva cuidadora a la que asegura no conocer porque aunque su hijo va al centro desde que es un bebé ha estado al cuidado de otra persona "magnífica". Mantiene su "confianza" e indica que la dirección no informó directamente a los padres. Asegura que le han dicho que la situación se debe a "un caso aislado" y que el resto de los escolares continuará como hasta ahora. "Oficialmente no sabemos nada. Esperamos a que en los próximos días se nos indique la situación real .
