Jueves 24.05.2012
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| Bomberos de Pontevedra en el momento de la inspección |
Un fuerte olor a gas desde el pasado lunes a última hora de la tarde en los bajos de dos céntricos edificios pontevedreses llevó ayer al cierre cautelar y temporal de dos comercios.
Uno de los locales, el establecimiento de textil Emilio Iglesias, con 18 centros repartidos por toda Galicia, vio como las cuatro empleadas pontevedresas sufrieron intoxicaciones leves ya el martes por la tarde y estaban ayer de baja médica.
Pese a que la cadena desplazó personal de otros puntos de la comunidad autónoma para atender el comercio, las dependientas no pudieron desarrollar sus labores. En igual situación permaneció el personal de la zapatería Miniprecios, que también cerró sus puertas al público.
Mientras los empleados permanecían inactivos, un equipo técnico del cuerpo de bomberos de Pontevedra realizaba una inspección a fondo de las edificaciones y de las alcantarillas próximas.
Según explicaron fuentes del cuerpo, en sus diferentes mediciones a lo largo de la mañana no encontraron señal alguna de fuga. De todas formas, dejaron dispositivos de medición instalados para controlar los inmuebles minuto a minuto. Cuando inspeccionaron los aparatos de nuevo a media tarde tampoco encontraron en su lectura ningún parámetro extraño. Además, los olores registrados en los últimos días que provocaban dolores de cabeza en los empleados de las tiendas, también remitieron ayer.
De todas formas, los bomberos mantienen el operativo de vigilancia, para verificar que la fuga no es discontinua.
