Jueves 24.05.2012
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| El presidente Núñez Feijóo |
Despejar las dudas de sus socios circunstanciales en el impulso de la Lei de Caixas centró la intervención del presidente de la Xunta en la sesión de control del Parlamento, en la que el BNG le pidió "pasar de las declaraciones a los hechos". La prueba de fe solicitada por un Carlos Aymerich que ve la norma gallega "encallada en las piedras" obtuvo la declaración contundente del jefe del Ejecutivo, que no tuvo dudas en empeñar su palabra en que no pactará nada que no sea la fusión de Caixa Galicia y Caixanova.
Las dudas del portavoz parlamentario del BNG le llegaron al presidente acompañadas por los antecedentes que lo han enfrentado con los nacionalistas en el decreto del gallego y en las visiones opuestas a la hora de elegir la vía adecuada para ampliar el marco competencial de la comunidad autónoma. En la réplica, Núñez Feijóo optó por dar un barniz shakesperiano al culebrón de las cajas para las que las cuestión se dirime entre "estar o no estar, ser o no ser".
Las cifras de los servicios sociales enfrentaron al presidente con el secretario del PSdeG, Pachi Vázquez, que lo acusó de "hacer bacarrá (suspender todas) en política social. Feijóo se defendió anunciando los 2.000 millones que tiene previsto dedicar al Plan Social 2012-2013 que prevé presentar mañana.
El contraste de las cifras desde uno y otro lado dejó al presidente con una destrucción deiaria de 33 empleos, según Pachi Vázquez, y al socialista, por contra con la responsabilidad que le atribuyó Núñez Feijóo de compartir siglas y color político con el Gobierno que incrementará el IVA en un 2% .
