Jueves 24.05.2012
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| El presidente de la Xunta en la reunión del Consello celebrado ayer |
Una semana después de la brusca paralización de las negociaciones entre la Xunta y el Gobierno central y cuando aún no se había recibido respuesta a la invitación para retomar las conversaciones, Feijóo cargaba ayer toda la responsabilidad del bloqueo de la Lei de Caixas en los socialistas. El primer reproche fue para el secretario xeral del PSdeG, Pachi Vázquez, al que evitó citar expresamente pero al que acusó de haber acudido a Madrid con la intención de "boicotear el futuro financiero de Galicia" en su encuentro con el secretario xeral de Cooperación Local, Gaspar Zarrías. A este último también le echó en cara la falta de diligencia a la hora de responder a las llamadas que se realizaron a lo largo de toda la semana intentando establecer una comunicación que no se produjo hasta el pasado miércoles con más bien escasos frutos. Feijóo ironizó con que el secretario no tenga tiempo para sentarse a negociar pero sí para intentar "reducir la capacidad financiera" de la comunidad gallega en los mítines de fin de semana. Con todos estos antecedentes en contra, el presidente de la Xunta tuvo que defender la postura que defiende el PP a nivel nacional para que las autonomías no puedan ejercer el veto en las fusiones interregionales como una propuesta al margen del caso de las cajas gallegas "que corresponde analizar al Gobierno". La incomodidad que le ha provocado el que sus compañeros hayan dado a conocer la propuesta en estos momentos obligó a Feijóo a defender la prevalencia de un mensaje único en el Partido Popular favorable a la fusión de Caixa Galicia y de Caixanova.
El jefe del Ejecutivo prefirió desviar la atención hacia los que considera artífices de una estrategia de bloqueo político ante el que el presidente se mostró dispuesto a no tirar la toalla.
Feijóo prefiere contemplar la situación de las cajas gallegas como un escenario único en el que el centro del debate gira en torno a la fusión a la que se opone Caixanova, en el "presente", y dejar de lado las propuestas de futuro de su partido.
El ataque del Gobierno a esta diferencia de criterios se resume para el jefe del Ejecutivo en "ruido" que llega desde Madrid para vetar la fusión al que unió la acusación de estar aplicando dos recetas, "una para las comunidades que son amigas y otra para las que no lo son"
De nuevo, el jefe del Ejecutivo recurrió a uno de los mensajes que más ha reitereado desde que se inició el conflicto en torno a la fusión de las cajas gallegas. "La Xunta no será cómplice de que las cajas se vayan de Galicia". Feijóo prefiere huir de la evidencia del pulso político que le está echando Madrid poniendo algo más que chinas en sus proyectos para propiciar una fusión entre las cajas gallegas sobre la que cada vez existen más dudas. Prefiere apostar por un final en el que no se hable de la victoria de un partido político sobre otro.
Oferta gallega
El toma y daca entre el Gobierno gallego y Estado que ha entrado en un callejón sin aparente salida desde que cada una de las partes le reclama a la otra una propuesta para poder retomar las negociaciones es para Feijóo una prueba más de que no existe voluntad de diálogo mientras "la Xunta sigue sentada en la mesa de negociación".
El presidente insiste en que la "única" propuesta que existe sobre la mesa es la de la delegación gallega, basada en el convencimiento de que la ley que salió del Parlamento gallego es "perfectamente constitucional" y con la oferta de "modificar algún verbo".
. mcastro@elcorreogallego.es
Zarrías insiste en la versión andaluza
El secretario de Estado de Cooperación Territorial, Gaspar Zarrías, respondió ayer a la carta remitida ayer por conselleiro de Presidencia, Alfonso Rueda, con otra misiva en la que le pide que "de traslado" a las "fórmulas y alternativas" de la Xunta sobre la Lei de Caixas antes de convocar una reunión que desatasque las negociaciones. Fuentes del Ministerio de Política Territorial explicaron a Europa Press que Zarrías remitió ayer una carta dirigida a Rueda, en la que reitera la "plena disponibilidad" del Ejecutivo central para seguir trabajando para resolver los cinco puntos recurridos en los que aún no se ha alcanzado un acuerdo.
En la carta, Zarrías confirma que ha recibido la comunicación enviada por el titular de presidencia de la Xunta, en la que, según las mismas fuentes, el conselleiro manifiesta que el Ejecutivo gallego está dispuesto a discutir las "fórmulas y alternativas" que satisfagan las dudas de constitucionalidad del Gobierno estatal.
Por ello, el responsable de Cooperación Territorial pide que se le trasladen tales alternativas "antes de la próxima reunión", para la que aún no se ha avanzado una fecha.
El objetivo, explicó el ministerio, es "ser lo más eficaces posible en esa reunión", en la que pretenden que se produzcan "avances" y en la que quieren evitar la repetición de los argumentos ya plateados. Los principales puntos de desencuentro entre ambas administraciones se encuentran en los preceptos para regular los plazos de renovación de los órganos de dirección de las cajas, así como la mayoría necesaria para que las asambleas aprueben una fusión .
