Jueves 24.05.2012
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Segundo Pardo-Ciórraga de Santos (A Estrada, 1940) es un luchador nato. Procurador de los tribunales, político, corredor de seguros, director de organización empresarial, presidente de la Asociación de Trasplantados Hepáticos de Galicia, y rector del Instituto de Estudios Torre de Hércules. Atleta en su juventud, muestra las características de un corredor de fondo. Primero militó en la clandestinidad antifranquista, luego peleó como demócrata en conseguir mejoras para la ciudadanía, pero por una grave enfermedad tuvo que dedicarse a sí mismo para combatirla, y superada ésta encontró otra meta en que la Torre de Hércules sea inscrita en el Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. El relato de su vida es una historia apasionante.
Aunque nació en A Estrada, a los tres años se tuvo que marchar con su familia para Palas de Rei, ya que su padre, que había participado en la fundación del Partido Galeguista, sufrió la represalia del destierro y nunca más pudo ejercer su profesión de ingeniero industrial. Tras estudiar en Lugo y A Coruña, en 1957 se fue a Barcelona donde se encontró con los Músicos (Movimiento Universitario Socialista de Cataluña). "Allá comencé mi militancia socialista, y varias veces tuve que cruzar la frontera, estuve en París, Marsella y Lyon", dice.
Al regresar a Galicia en las navidades de 1965 entró en el Partido Socialista de Galicia (PSG) al relacionarse con Xosé Manuel Beiras, José Luis Rodríguez Pardo y Ceferino Díaz entre otros, e iba a la agrupación cultural O Facho. "Tenía un despacho de procurador en Carballo, y me encargaba de estructurar el partido en las comarcas de Bergantiños y Costa da Morte; en 1974 en Ponteceso hicimos la primera manifestación contra las celulosas y yo sabía que se sospechaba de mí pero nunca me detuvieron hasta el día antes del que el PSG fuera legalizado", recuerda, y relata el hecho: "Estaba repartiendo El Socialista en A Coruña y los de la Brigada Político Social me invitaron a tomar café en la comisaría, pasé allí la noche y tuve suerte al ser el trato correcto, además Rodríguez Pardo estaba en otra estancia policial por lo mismo sin yo saberlo".En 1979 forma parte de la primera corporación municipal coruñesa de la reinstauración democrática. "Fue donde se produjo el mayor debate político de Galicia porque estaban representadas todas las expresiones del pueblo certificando que la nueva constitución estaba en vigor", asegura, aunque lamenta que por los conocidos Pactos del Hostal le dieron la alcaldía a Unidade Galega y no al PSOE. "Cuando entramos en el Ayuntamiento tuvimos que ir casi de rodillas a la Caixa para pedir un crédito con que pagar las nóminas de los funcionarios", recuerda, y asegura que "nunca tuve coche oficial".
En 1989 llega su tercera pelea, el doctor José Luis Vázquez Iglesias le diagnostica una hepatitis crónica de tipo C, y seis años después se convierte en uno de los primeros gallegos que reciben un trasplante de hígado en el llamado ahora Complejo Hospitalario Universitario de A Coruña. "Fue muy duro, pero Manito me animaba, y tanto mi esposa Asunción como mis tres hijas Nuria, Carolina y Noelia fueron fundamentales tanto durante la enfermedad como en la operación", afirma, y explica que "al año siguiente fundé la Asociación de Trasplantados de Hígado de Galicia, y es lo que más me ha dejado satisfecho, el ayudar a familiares con la promoción de la cultura de la donación de órganos buscando sensibilizar".
"Desde 1995 soy pensionista por invalidez absoluta a causa de la enfermedad pero necesitaba seguir activo y fue Manito quien me metió en otra lucha, la de que la Torre de Hércules formara parte del Patrimonio Mundial de la Humanidad de la Unesco", lo que empezó en 2001. "El único apoyo que teníamos era el de los medios informativos", precisa.
El fallecimiento de Manito en junio de 2006 fue un trago difícil, pero un año después el coruñés César Antonio Molina es nombrado ministro de Cultura y se abre la posibilidad. "Me llamó en agosto de ese año, hablamos, se pone en marcha el proyecto y ahora a esperar que en junio de 2009 en Sevilla concluya con éxito", sentencia.
n amartinez@elcorreogallego.es
