Miércoles 23.05.2012
| Actualizado 22.13
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Galicia
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| Foto de familia de los alumnos y profesores ante la fachada principal del Hostal de los Reyes Católicos FOTO: Fernando Blanco |
Los noventa alumnos de la 54 edición de Música en Compostela dijeron ayer adiós a las aulas en las que, durante las últimas dos semanas, han estado perfeccionando su conocimiento de la obra de compositores españoles. Tras la entrega de premios y diplomas, presidida por el director del ciclo, Antonio Iglesias, y en la que estuvieron presentes el vicerrector Francisco Durán; el subdirector y responsable de la cátedra de violín, Agustín León Ara, y el secretario, Enrique Jiménez, los alumnos, procedentes de 14 países diferentes emprendieron el regreso a casa.
Siguiendo la tradicional liturgia del curso internacional de música española, los participantes entraron en la capilla del Hostal de los Reyes Católicos entonando el Dum Pater Familias, dirigidos por la profesora titular de polifonía, Carmen Cruz Simó. Tras la entrega de diplomas intervino Gerardo Fernández Albor, presidente de Música en Compostela, que rememoró la figura de Torrente Ballester, aludiendo a su relato Fragmentos del Apocalipsis, y puso de relieve el "tesoro" que supone la música española. Además del agradecimiento al Consorcio y el Ayuntamiento de Santiago, y de las instituciones públicas y privadas que colaboran en esta iniciativa, presente en la capital gallega desde el lejano año 1958, Fernández Albor también quiso subrayar la colaboración activa en el prestigioso ciclo de Elena Candancedo y Celedonio Fernández.
En la jornada previa a la clausura, durante el segundo concierto ofrecido por los becarios, Agustín León Ara tuvo unas palabras de homenaje para el fallecido director y violinista José Luis García Asensio.
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