Miércoles 23.05.2012
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Deportes
Las lesiones siempre son inoportunas. Unas veces más que otras. Pero la de Maximiliano Stanic llega en el momento más inoportuno de la temporada. Cuando el Obradorio se está jugando el ser o no ser en la Liga ACB. Cuando el equipo pelea, partido a partido, por lograr la permanencia.
Ayer se confirmaron los pronósticos y el base argentino sufre un esguince de grado 2 en el tobillo izquierdo sin afectación obsteocondral que le mantendrá alejado de las canchas al menos cinco semanas. O ese es el tiempo estimado por los servicios médicos del club para la recuperación de Stanic, que es uno de los jugadores más importantes para el equipo.
Maxi ya ha asimilado la lesión, aunque recuerda. "La verdad es que es una mala suerte increíble, porque del otro tobillo estaba bárbaro", exclama. "Ahora no pienso en cuántos partidos puedo jugar o no. Esa no es mi mentalidad. Mi mentalidad pasa por recuperarme lo antes posible, ir tranquilo y y los partidos que juegue son de regalo", dijo.
Aunque los peores momentos ya han pasado, justo el día que se produjo la lesión, Stanic reconoce que lo pasó mal en ese momento. "Sí, porque luchas durante toda la temporada, juegas 25 ó 30 partidos y cuando llega el momento de la verdad, donde te juegas todo, te lo pierdes, es una faena", advierte.
"No sirve de nada lamentarse, sino hay que mirar al futuro y darlo todo en la recuperación, pero con tranquilidad", explica. A partir de ahora, el conjunto gallego tendrá que darle las riendas del equipo a Maurice Bailey, el nuevo jugador americano de equipo, y a Alfonso Sánchez, que está realizando una gran temporada en el puesto de uno sustituyendo a Maxi Stanic.
