Miércoles 19.06.2013
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Este año el tema del Concurso de Murales LAR, en el que participan varios institutos de Costa da Morte, son los Fondos Marinos, y el formato del mural, una vela de hormigón de 1.000 kilos de peso y de 3,50 metros de alto por 2 metros de base sostenida por unos soportes de hierro simulando el mar. Lo que buscan ahora los promotores es un espacio dentro del Camino de Santiago, a su paso por Costa da Morte, para la construcción de un museo que albergue las obras de cada año.
Los escolares deberán preparar unas 60.000 piezas de azulejo. Los colegios van viento en popa a toda vela para finalizar la obra –nunca mejor dicho dada la temática del concurso–. Este año serán distribuidos 3.000 euros en premios, que serán destinados a financiar los viajes de fin de curso.
Según explicó Tatiana Rodríguez, de Suministros Lar, se estima que sean necesarias 4.590 horas de trabajo entre alumnos y profesores para la ejecución del proyecto. La iniciativa tiene una vertiente didáctico-social. Los alumnos desarrollan actitudes dormidas y fortalecen o potencian otras. Trabajan las áreas de diseño, creatividad, arte, cultura investigación y formación, trabajo en equipo, adquisición de nuevos valores sociales, expresión artística y literaria, así como el fomento del interés por las lenguas extranjeras.
La actividad potencia el interés por esas asignaturas que suelen resultar más duras, ya que las ven aplicadas a la realidad en esta actividad. Algunos alumnos han llegado a calcular la resistencia que les ejercen las tenazas con las que cortan el azulejo, han aprendido y perfeccionado el manejo de programas específicos informáticos para la creación de videos y montajes de fotografía en el desarrollo de este trabajo. Los participantes lo toman con mucho interés, por todo lo que les aporta. Algún alumno llegó a comentar que se siente ciudadano y arquitecto del arte en la Costa da Morte.
El certamen les permite igualmente trabajar aspectos sociológicos como son la convivencia, controlar su comportamiento, seguir un protocolo de trabajo, así como aprenden a respetar al compañero y potenciar la autoestima de aquellos alumnos con más dificultades en el aula.
Estos aspectos desembocan en un mejor rendimiento escolar. Los alumnos se centran más en el aula y el ambiente es más favorable. La actividad se convierte en una herramienta más de trabajo en su formación académica y social.
Más información en www.larcee.com
